EL RINCÓN DEL ENFERMERO:
ATENCIÓN BÁSICA EN LESIONES POR FRÍO ( I )
Cuando las variaciones ambientales modifican la temperatura de la piel o de la sangre, enfriándola, los receptores tanto cutáneos como de la sangre informan de este cambio a los termorreguladores (situados en el hipotálamo) que ponen en marcha mecanismos para conservar y producir calor.
El mecanismo más importante es la vasoconstricción cutánea, por lo que la piel se vuelve blanca y fría. Como consecuencia de este proceso, la sangre se desplaza hacia los órganos vitales.
Esta falta de irrigación provoca una disminución del aporte de oxígeno en la zona del organismo afectada (anoxia) que facilita la producción de una serie de sustancias como la histamina, que dilata nuevamente los vasos.
Las lesiones que puede producir el frío pueden ser locales (congelaciones) y generales (hipotermia). En este post nos explicaremos las lesiones locales generadas por el frío.
CONGELACIONES LOCALES:
También se les denomina como “quemaduras por acción del frío” y afectan a las partes distales del cuerpo (manos, pies, nariz y orejas).